Siglo XI. Don Fernando, rey de León, reúne en Zamora a su ejército para una nueva campaña contra los musulmanes. En la batalla muere Nuño Laínez, un caballero cercano al rey y padre del pequeño Laín. Poco tiempo después muere también su madre. Desde ese momento, la vida del niño, hasta entonces criado entre algodones y rodeado de infantes e hijos de nobles y caballeros, le toca malvivir entre labrantines pobres y malhechores. Su vida se convierte en una lucha por la supervivencia. Entre los bandidos alcanza un cierto renombre y llega a convertirse en el jefe de una caravana. Gracias a sus viajes conoce muchas ciudades de los diferentes reinos de Hispania, tanto cristianos como musulmanes. También conoce a sus grandes hombres. En Toledo se enamora, eso sí, de un amor imposible, pero imborrable. Este revés lo conduce a la bebida, de la que saldrá gracias al ajedrez. Una vez restablecido, un antiguo amigo que ocupa un cargo importante en la taifa de Toledo, le ofrece un puesto en su minis