«Mis héroes viven en un mundo de relatos maravillosos y aterradores. Mis
héroes están hechos de mi misma sangre, atravesamos las mismas
pruebas: el abandono, la malevolencia de los seres humanos y la
injusticia de las sociedades. Sus epopeyas me hablaban de que era
posible elevarse por encima de los momentos trágicos o de una vida
desgraciada. Cuando nos cuentan de sus desgracias sobre las que han
triunfado, nuestros héroes nos muestran el camino.»
†Boris Cyrulnik
Tarzán, Marco, Batman, Oliver Twist, Rintintín, Wonder Woman, Spiderman
o Supermán son algunos superhéroes favoritos. Ellos han sufrido y
enfrentado la adversidad, han caído y vuelven a levantarse, resurgen
desde situaciones dolorosas y episodios traumáticos con una valentía que
nos orienta para afrontar nuestras propias dificultades. Pero en ciertas
condiciones sociales elegimos también héroes que se pervierten, se
transforman en sembradores de odio y avivan lo peor del ser humano; se
convier