Furgón de cola †libro cuya primera intención es interrogar otros autores y otros libros†tiene todas las trazas de ser un libro de crítica literaria (donde, sin embargo, no faltan pintores, dibujantes, escultores). Pero, a poco que se penetre en él, se hace evidente un lenguaje distinto al habitual de la crítica, un lenguaje de aforismo, sin discurso, compuesto de un tableteo de frases como una sucesión de disparos que a veces no disimulan su intención de herir e incluso de matar.
Crítico que ha elegido, HUGO SAVINO dice que hay muchos e inesperados modos de escribir al dictado, visibles sobre todo en aquellos autores que están sinceramente convencidos de su originalidad. Su Furgón de cola le dice machaconamente al escritor que, incluso cuando cultiva el estilo (o porque, precisamente, cultiva el estilo), cuando se sabe original, es las más de las veces sólo un copista, que, tanto como sabe †o cree saber†lo que hace cuando escribe, no hace otra cosa que copiar, im