El mentiroso analiza detalladamente la genealogía de la paradoja expresada por Epiménides cuando afirmó que todos los Cretenses eran unos mentirosos. Como él mismo era oriundo de Creta resultaba paradójica esta expresión ya que expresaba una verdad mintiendo. Epiménides mostró que es posible construir oraciones perfectamente correctas según las reglas gramaticales y semánticas, pero que expresan a su vez una contradicción en tanto que es verdadera y falsa indistintamente. Desde el inicio del pensamiento occidental la paradoja del mentiroso ha sido resuelta desde puntos de vista disímiles. El libro analizar las diferentes propuestas desarrolladas con el fin de desactivar sus consecuencias perniciosas para toda teoría de la verdad. Así pues, Aristóteles propuso que el mentiroso debiera ser considerado una falacia por lo que intentó disolver la presunta validez de su argumento mediante distinciones perspicaces alrededor de la falacia secundum quid et simpliciter. Posteriormente se probar