En una tarde invernal bajo un fuerte aguacero, colgada de la rama de un pino centenario, se balancea el cuerpo sin vida de una cría de catorce años embarazada. Es el primero de una serie de crímenes que azotarán a los vecinos del pueblo costero en la España de 1959. Pronto la Guardia Civil y su despótico comportamiento hacia los naturales a manos del capitán Donoso y del sargento Chumillas dejará paso a los miembros de la Brigada Político y Social de Vía Layetana, que se instalarán en el villorrio para desenmascarar a los miembros de la liga pueblerina encargada de planificar y cometer los asesinatos que se realizan de los gobernantes en represalias por los oprobios sufridos por las zagalas y sus familias. La Brigada al mando del inspector Quintela y el agente Chamizo, utilizarán su maquinaria represora para enterrar las violaciones cometidas por altos cargos de la Iglesia y la benemérita y encarcelar a los asesinos de las autoridades.