La historia aquí contada se apoya en dos hechos históricos separados entre sí catorce años.
El primero se apoya en la teoría defendida por Jonathan Brown, hispanista estadounidense, según el cual la modelo del cuadro de Velázquez, La Venus del espejo, pintado en 1648, en Madrid, pudo ser una cómica conocida, amante de un marqués, hijo de uno de los cargos más destacados en la corte.
El segundo es que dicho marqués le puso una bomba al rey, Felipe IV, en el año 1662.
Pero, ¿quién es en realidad la modelo del cuadro?
Sobre la teoría de Jonathan Brown, la autora construye una novela en la que una serie de dramáticos episodios enlazan entre sí los dos hechos citados, y donde se encuentra reflejada la necesidad más honda del ser humano en general, y ya de la mujer renacentista en particular: la ansiada individualidad dentro de la historia de otro.
Desde el rey a Quevedo, de la Calderona a Las Meninas, en esta novela, lírica e intimista, nobles, bufones, criados