«Afirmo que creo en la verdad desde mi infancia. La verdad era lo más natural para mí. En mi oración busqué y encontré la reveladora máxima de que «La Verdad es Dios», en lugar de la habitual «Dios es Verdad». Dicha máxima me permite ver a Dios cara a cara, por decirlo así. Siento que Él llena todas las fibras de mi ser». La extraordinaria admiración que Gandhi despertó en su tiempo y sigue despertando en nuestros días no se explica sólo por sus múltiples cualidades -su mente prodigiosa, sus dotes de líder, su férrea voluntad o su humildad sin límites-. Quien desee conocer a fondo a este ser humano excepcional tiene que ir a la raiz más honda de su vida, y ésta se encuentra en su experiencia de Dios, como él dijo tantas veces. En este libro aparecen los aspectos más destacados de esa experiencia: la búsqueda de Dios, la existencia de Dios, la voz de Dios, el camino de la no violencia, la oración como esencia de la religión, el valor del silencio,