"Estos relatos no son crónicas sociales sino penetrantes análisis morales" Marilyn French Edith Wharton es sin duda la mejor cronista de la buena sociedad estadounidense de principios del siglo XX. Con novelas inolvidables como La edad de la inocencia†, su talento brilló también en la narrativa corta. Las cinco piezas incluidas en El último recurso†hablan de maridos celosos, solteronas que han desperdiciado su vida y aburridas damas infatuadas de dinero y pretensiones. Wharton consigue en estos cuentos iluminar zonas oscuras de ese inagotable objeto de estudio que es el ser humano, con toda su mezquindad y su grandeza.