Un poemario de amor puede traspasar la barrera de los sentimientos y recoger bajo la palabra el grito desgarrado del mundo. Es el caso de este último libro del periodista y novelista Álvaro Romero Bernal, que ahora viene a demostrar que conoce profundamente los resortes de la lírica al construir una obra en la que se respira el aroma salvaje de la poesía con un ritmo fundamentalmente impar. Tantos amos, y yo amando recrea un mundo actual anclado en las injusticias y donde el amor es el antídoto ante tanta barbarie. Aboga por un sentido de la humanidad más acusado, sin aspavientos que nos impidan ver el camino. Un ejercicio de transparencia que cala muy hondo. Como sostiene Javier Vidal en el prólogo, ya el título es toda una declaración de intenciones: el gerundio, amando, como una continuidad que se extiende hacia un futuro incierto, más allá de los jefes, de los dueños, de los que piensan que dominan, pero que desgraciadamente no dominan ni sus propias pasiones... Y deja