Hijo de una soldadera de la Revolución mexicana y de un anarquista ruso, al protagonista de esta novela le es otorgado el don de la inmortalidad a cambio de una extraña exigencia: hacer la revolución. Participa en la mayoría de las insurrecciones y milita en varias organizaciones. Tras un siglo de batallas, llega a un Madrid en plena crisis económica para alzarse en armas, pero las circunstancias no le son propicias.