En esta obra, escrita en 1952, encontramos los principales temas de preocupación de Marguerite Duras: la búsqueda imposible del amor perdido, la separación, la ausencia...Un estilo muy particular y una atmósfera lánguida, de suposiciones, de silencios. Una obra muy bella traducida por primera vez al castellano. Imprescindible para los manates de la literatura de Duras.