El descubrimiento de los primeros siete rollos de Manuscritos del Mar Muerto o Rollos de Qumram hecho por Jum'a y su primo Mohammed ed-Dhib, dos pastores beduinos de la tribu Ta'amireh, en una cueva a orillas del Mar Muerto en 1947, pusieron en marcha una revolución en la investigación del texto bíblico y en nuestra comprensión de los orígenes del cristianismo, que hoy en día, a comienzos del Siglo XXI, ningún teólogo serio se atreve a cuestionar.
Este conjunto de manuscritos judíos, escritos en hebreo y arameo entre los años 150 a.C al 70 d.C., y descubiertos progresivamente a lo largo de los últimos cincuenta años en once cuevas, alcanza ya la cifra de 900. Incluyen los libros del Tanaj o A.T. excepto el libro de Ester; los llamados Deuterocanónicos ; comentarios a cada uno de los libros del A.T.; las reglas, manuales y oraciones de la Comunidad; y otros textos diversos del período intertestamentario, como el Libro de Enoc , El Testamento de los Doce Patriarcas , El Libro de los Jubileos , etc. Los interrogantes que este descubrimiento plantea, en lo que hace referencia al A.T. como al N.T. son tan fascinantes como importantes:
Respecto al Antiguo Testamento:
Cómo encajan estos antiguos manuscritos bíblicos con los que ya conocíamos y en los que se basa el texto de nuestras versiones de la Biblia? Nos permiten introducir correcciones a gran escala en los manuscritos masoréticos? Por qué no se ha encontrado entre ellos el libro de Ester?
Respecto el Nuevo Testamento:
Hasta donde llegan los antecedentes teológicos y los paralelismos entre algunas enseñanzas de esos Manuscritos y las del Nuevo Testamento? Hubo realmente una colaboración entre cristianos y esenios durante un período determinado y luego se separaron? Estuvo Pablo con los esenios de Damasco cuando escribe fui a la región de Arabia (o Desierto), de donde luego regresé a Damasco (Ga. 1:17)?