La agroecología, en su dimensión más política, emerge como una respuesta poderosa frente al capitalismo verde y el abandono del mundo rural. Los relatos de dinamizadores agroecológicos y las reflexiones de destacados analistas que recoge este libro reivindican el control sobre la alimentación, el trabajo y las relaciones, apostando por la soberanía alimentaria y desafiando las lógicas dominantes del mercado. Estas experiencias también muestran que, pese a retos como el acceso a la tierra, la falta de relevo generacional y la habitual indiferencia política de la izquierda parlamentaria, el cambio es posible.