En esta parodia de la historia de la civilización, Anatole France ha elegido como protagonista a unnanimal gracioso y endomingado que recuerda a la caricatura de los burgueses de finales del XIX ynprincipios del XX: los pingüinos. La isla de los pingüinos arranca con un episodio hilarante: elnbautizo por error, a cargo de san Maël, de los pingüinos del ártico. A partir de ahí, Anatole Francendescribe en forma novelada los rasgos más notables de la historia de la humanidad, mezclando elnamor y la guerra, el poder absoluto y la revolución, la religión y la especulación financiera, inclusoninsinuando la guerra nuclear y denunciando los rasgos característicos del actual proceso denglobalización, que a lo que se ve, no son nada nuevos. Es difícil a veces contener la risa al leer estentexto heredero de Rabelais y Swift y que se anticipa a Orwell.nAnatole France recibió el Premio Nobel en 1921. Académico desden1896, defendió a Zola ...vilipendiado por su defensa de Dreyfus...ncon entusiasmo,