El anarquismo, como negación radical de la sociedad industrial y del Estado contemporáneo, ha suscitado y sigue suscitando adhesiones místicas e iras incontroladas. La mayoría de sus críticos y opositores (tanto desde las esferas cercanas al poder como entre los otros grupos revolucionarios) se limitan a lugares comunes ante un movimiento tan rico y complejo que, debido a su repulsa de los programas, al predominio de la acción sobre la doctrina y a su evolución y constantes escisiones, no permite ni siquiera ser atrapado en una definición. Esta obra pretende analizar el anarquismo desde el punto de vista ideológico, concretándose al caso español y durante los cuarenta primeros años de su historia, precisamente la época en que define sus posiciones fundamentales. El anarquismo resulta ser ante todo rama del movimiento socialista agrupado en torno a la Internacional, de la que se escinde; heredero de la fe ilustrada en la razón, la ciencia y el progreso, y de los ideales tr