Quizá Cosme no se habría alistado en el ejército de la República española si no le hubieran birlado la cartera
Luego, tras la derrota, pasó a Francia, donde fue a parar a un campo de concentración. Más tarde el destino lo situó en la Francia ocupada por los nazis. Ingresó entonces en la Resistencia, ocupándose de pasar al otro lado a refugiados y combatientes antifascistas que llegaban a la frontera con España. Descubierto, apresado y torturado, logró huir, y él mismo cruzó los Pirineos, adentrándose en la España de Franco con la idea de llegar a Marruecos para unirse a las tropas aliadas que habían liberado el norte de África. Por aquel entonces, Estados Unidos le entregaba al gobierno español un costal de trigo por cada soldado aliado que llegara a África. Cosme, cambiado por el saco de trigo, combate pues en una nueva guerra, participando en las campañas de Sicilia primero y el resto de Italia después, en la del sur de Francia y en los combates finales en su