En torno a Clemente de Roma, personaje legendario, cuya primera mención histórica es la de un oscuro secretario del papa Pío I, se concentraron diversas producciones literarias de finales del siglo I y del II: Primera y Segunda carta de Clemente, dos Cartas a las vírgenes y un conjunto denominado Literatura Pseudoclementina, así llamado probablemente porque desde el siglo II comenzó a circular la leyenda de que este Clemente había sido el discípulo preferido del apóstol Pedro, e incluso una suerte de secretario personal suyo. Él fue el que consignó por escrito las predicaciones y discusiones teológicas del apóstol con Simón Mago y las envió a Santiago, el obispo de la comunidad judeocristiana de Jerusalén. El nombre de literatura se debe a que no solo conserva material teológico, sino un relato novelesco que lo engloba: La novela de Clemente. Se trata de un precioso tesoro literario que abrirá los ojos del lector a un campo poco representado en la literatura cristiana antigua, los escr