Cuatro mujeres protagonizan este volumen de novelas breves. Apenas adolescentes contemplan la cordillera, el mar, el jardín familiar, en un silencio solo roto por un soliloquio afligido y, aun así, esperanzado. De orígenes y procedencias diversas son, sin embargo, una misma mujer. Aquella que calla, pero que clama en soledad ante la violencia y la humillación perpetrada por jefes abusadores, madres ausentes y abuelos autoritarios. Sus voces captan y subliman, con una sensibilidad estremecedora, la asfixiante realidad que las rodea; la hostilidad que se genera en el ámbito familiar y se replica en una sociedad que impone modelos patriarcales que parecen eternos.