«Identidad, palabra y hendidura»: 'identidad' del hombre desde la perspectiva de lo humano como expresión, como habla. 'Palabra' que le religa al mundo, al otro, a sí mismo y, paradójicamente, con el silencio desde donde esas palabras nacen, con el origen que las destina. 'Hendidura' que, si bien desenmascara la tradición de la identidad †la de un yo que se agota en sí mismo, la de un yo cerrado en sí†es, a la vez, lo que lo abre a lo que más hondamente aspira: relacionarse, pertenecer, trascenderse... Hendidura trágica que imposibilita la identidad abriéndonos a la diferencia. Rompe el espejo para mostrar la transparencia.
Identidad que no es posesión sino acogida: «son siempre los labios de otro los que dicen mi nombre». Don que nos hace ser, o el ser como don. O el don de no ser: el misterio y la revelación del propio olvido al que, final y radicalmente, nos conduce este libro.
Podría ser un tratado de antropología, pero es más, es