Es el equipo que más seguidores tiene en el mundo. No es el que más veces ha ganado la competición, ni ha existido siempre en una misma ciudad. Ha tenido a propietarios molestos, jugadores problemáticos y ha protagonizado escándalos de los que deben arrepentirse. En cambio, sí es el que más ha aportado al nacimiento, desarrollo, expansión, divulgación, espectáculo y gloria de la mejor liga de baloncesto del mundo.