Obra maestra de Rosenzweig, el más innovador de los pensadores judíos modernos. En una sistemática, tan audaz como la hegeliana, pero en completa oposición con ésta, refleja todas las vías y fases de la experiencia humana, pero situando en el centro de la interpretación no a los griegos, sino la Biblia.
I. Los elementos o el perpetuo antemundo (1. Dios y su ser o metafísica; 2. El Mundo y su sentido o metalógica; 3. El Hombre o su sí mismo o metaética); II. La Ruta o el mundo siempre renovado (4. Creación o el fundamento perpetuo de las cosas; 5. Revelación o el nacimiento siempre renovado del alma; 6. Redención o el futuro eterno del Reino): III. La Figura o el supramundo eterno (7. El Fuego o la vida eterna; 8. Los Rayos o el camino eterno; 9. La Estrella o la verdad eterna).