Teo es un joven precario de la España actual. Su idealismo le hace vivir su profesión -el periodismo- de manera pasional, aunque le aleja de la esperanza de una vida estable. Teo vive aún con su madre, Edith, con la que mantiene una relación fría y tensa. Ella vive preocupada por el futuro de su hijo, mientras trata de reconciliarse con su pasado, ese que dejó atrás hace mucho tiempo. Teo y Edith tendrán que buscar la manera de entenderse mutuamente, y de perdonarse, mientras cada uno reconstruye su propia vida y sus propios sueños. Pues, la madre es también mujer, y el hijo es además hombre.