En este libro se estudia la vida y obra del escultor académico Carlos Salas Vilaseca (Barcelona, h. 1728...Zaragoza, 1780), figura fundamental de la escultura aragonesa de la segunda mitad del siglo XVIII. Tras su formación en Madrid, en la recién fundada Real Academia de San Fernando, participó en la decoración del Palacio Real Nuevo y otras obras de la incipiente ciudad ilustrada. Su talento le valió ser llamado a Zaragoza por el arquitecto Ventura Rodríguez en 1762 para desempeñar trabajos de escultura en la Santa Capilla del Pilar, pujante foco en cuyo obrador se desarrolló la vanguardia artística aragonesa del período. Avecindadodefinitivamente en la ciudad, el prestigio ganado en la obra pilarista, en cuya ornamentación trabajó hasta su muerte, le permitió realizar otras muy relevantes, dentro y fuera de las fronteras aragonesas. Del estudio sistemático de sus realizaciones y del rico contexto en que se desarrolló la mayor parte de su obra destacan dos aspectos fundamentales que