en una tarde apacible y soleada, una niña escribe un mensaje a un amigo en una hoja de papel (sí, leyó bien, en una hoja de papel, en este libro se intercambian mensajes, pero no hay teléfonos móviles!). antes de llegar a su destinatario, el mensaje viaja por el campo donde una serie de animales lo encuentran y, sin dudarlo un instante, lo convierten en algo distinto cada vez: una balsa, un puente, un libro o un sombrero.
como en libros anteriores, las delicadas y cautivadoras ilustraciones de lizi boyd proponen nuevas formas de explorar nuestro alrededor. el texto, rítmico y musical, dirige la mirada del lector a diferentes espacios, minúsculos a veces y casi inadvertidos, para que la lectura sea en sí misma, otra emocionante aventura.