El Club Bilderberg y la Comisión Trilateral son las organizaciones específicas de una nueva clase social,
la clase capitalista transnacional. Una clase que es producto del de sarrollo capitalista de los últimos cincuenta años, y que representa al capital en su forma más pura: pura acumulación, que aborrece las trabas
del poder estatal y los límites geográficos y sectoriales. Una clase que tiene un altísimo nivel de conciencia
de sí misma, que se traduce en una potente autonomía ideológica, cuya solidez le ha permitido ejercer
una influencia determinante en las políticas públicas en los últimos decenios.
El hecho de que organizaciones formadas por una minoría ínfima, procedente por lo general de unos
pocos estados ricos y poderosos, hagan planes que afectan a cientos de millones de personas, discutiendo
a puerta cerrada, impidiendo que se divulguen los contenidos de estas discusiones y, sobre todo, que logren influir en las decisiones de muchos países, incluidos los eu