Los límites son una necesidad vital para los niños.
Pero a veces no es nada fácil ponerlos, y el ritmo y estilo
de vida que llevamos no nos ayudan demasiado. Si a
esto le sumamos la falta de referentes en una nueva
manera de educar, más coherente y respetuosa con
nosotros mismos y con el entorno, el reto es grande.
¿Qué cualidadesnecesitamos como adultos, en casa y en
la escuela, para poner bien los límites a los niños? ¿Cómo
puede ayudarnos crear un vínculosano con ellos? ¿Cómo
podemos afrontar situaciones complejascomo las
comidas, la hora de ir a la cama, el momento de vestirse...?