En abril de 1993 la goleta Pitcairn se hunde en aguas de Ibiza con toda su dotación a bordo. Entre los tripulantes fallecidos se encuentra Álvaro Durán, un biólogo marino que deja esposa y dos hijos. Han pasado más de veinte años y Marcos, el mayor de los huérfanos, se enfrenta ahora a una nueva tragedia: la muerte de su madre. Enferma terminal, las últimas palabras de la viuda antes de morir son desconcertantes: «Tu padre sigue vivo». Marcos inicia un peligroso viaje existencial que cambiará su vida para siempre.