Venus dinámica (1943) fue la última novela de Benjamín Jarnés. En ella encontraremos la historia de Adolfo, un erudito de vida gris al que una joven hermosa y moderna, Dolly, descubre los placeres de la vida, que resultan ser los que el erudito ya conoce por los libros pero que aún no ha sabido experimentar y disfrutar por sí mismo. Son estas páginas ejemplo de un vitalismo a ultranza que defiende una necesidad de búsqueda de la integración de espíritu y materia en la plenitud personal y una defensa de la felicidad y la alegría por encima del dolor, pues el vitalismo es, principalmente, riesgo y aventura, como lo es esta novela.
«Va Adolfo simplificando -a la luz de aquel sugestivo paisaje femenino- todas aquellas posibles biografías que, al fin, por cualquier camino, habrán de resumirse en esta sencilla afirmación:
-He tropezado con una encantadora, con una arrolladora ?Venus dinámica?. -Y esta otra:
-Comenzó siendo, para mí, un vivo espectáculo; pero ¿no acab