Tras finalizar su aclamada Historia de Venecia, John Julius Norwich decidió que ya había escrito bastante sobre la Serenissima. Pero su amor por la ciudad y el deseo de completar su historia le movieron a construir esta apasionante obra literaria que comienza con la entrada de un joven Napoleón en la república del Adriático.
Desaparecida su independencia, los dogos, el Libro de Oro, las cortesanas y el carnaval, los bailes y máscaras que comenzaban a medianoche y se prolongaban hasta el medio día, Norwich decide narrar el siglo XIX veneciano a través de los grandes sucesos históricos y de la mirada de aquellos célebres viajeros y residentes que, aunque no hicieron de la ciudad su hogar, se implicaron de tal modo con ella que sus nombres quedarán para siempre ligados a la misma en la memoria de las generaciones venideras.
La magistral pluma de sir John nos describe la ocupación austriaca y posterior revolución en su contra, así como la relación que con la ciudad tuviero