Aproximarse a un fenómeno complejo, como es el de la inmigración, requiere de cierta sofisticación en los modelos explicativos y en la propuesta de soluciones adecuadas. La interacción entre Teoría y Práctica y entre Práctica y Teoría no siempre logra los resultados idóneos. Tradicionalmente, en la gestión de la inmigración, se han distinguido el modelo asimilacionista, el modelo diferencialista y el modelo multicultural. El modelo asimilacionista, está habitualmente vinculado con Francia, se basa para los inmigrantes en un horizonte de integración en los valores de la República laica y francófona. En este modelo se ven con desconfianza las distinciones culturales entre los franceses, sea cual sea su origen. El modelo diferencialista, tradicionalmente relacionado con Alemania, considera que los inmigrantes son trabajadores-invitados, que provisionalmente residen en el país y que nunca llegarán ser ciudadanos. Este modelo considera que la inmigración es un tema provisi