No te asustes por el título. Teología Fundamental puede evocar una ardua y sesuda tarea intelectual, al margen de la vida de fe que humilde y cotidianamente llevamos. Sin embargo, todos nos hemos preguntado alguna vez ¿Cómo se manifiesta Dios? ¿Cómo reconocerlo? ¿Cómo explicarlo? Y, también, ¿Cómo responder a ese Dios que se revela? ¿Es la fe un sentimiento, unas ideas, un estilo de vida? ¿Cómo seguir auscultando su voluntad? ¿Qué pinta en ello la Iglesia y el Magisterio? ¿Cómo hacer creíble, vivible y amable la fe? Las páginas que tienes en tus manos quieren orientar las respuestas a estas y otras preguntas, ofreciendo los criterios y las ganancias que la reflexión teológica, atesorada en la Sagrada Escritura y en la Tradición eclesial, ha ido adquiriendo a lo largo de los siglos. Para ello, después de una breve primera sección, en la que se dibujan los contornos de la reflexión teológica y de la Teología Fundamental, encontrarás un desarrollo segunda sección que quiere mostrar los si