Alessandro Manzoni, sucesor, y para algunos -el filósofo y crítico literario G. Lukács- incluso superior al inventor de la novela histórica Walter Scott, en Del romanzo storico, se muestra crítico y escéptico sobre este género complejo, donde la ficción y el rigor histórico deben -o debieran- estar presentes. Este género nació en la subjetividad del romanticismo. No es la misma subjetividad la que preside la actualidad. ¿Es histórica toda la narrativa que toma el pasado como pretexto para urdir una ficción novelesca? "Ante ciertos libros -Dice André Gide (1859-1952)-, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran".