Tras más de una década viajando al continente africano, cinco de ellos como corresponsal de La Vanguardia, he conocido a cientos de personas de más de treinta países africanos. Este es un libro sobre el tiempo que pasamos juntos. Esta es una historia de carreteras secundarias, de autobuses desvencijados y de un plato de mijo compartido. Es una ventana a las personas, los detalles y las costumbres que hacen de África un territorio extraordinario. Durante los capítulos, algunos más largos y otros relatos más cortos, se diluye la frontera entre el reportaje, la descripción y el contexto histórico para explicar la vida cotidiana en África. A partir de algunos de los momentos históricos más importantes de la última década en el continente o de intrascendentes conversaciones con personas anónimas se deshilacha la realidad de un continente que es un océano: inabarcable y, pese a parecer similar en la superficie, muy diverso en su interior.