El autor plantea y desarrolla los aspectos fundamentales de la naturaleza de la novela. Se trata de un ensayo escrito por un novelista, no por un filólogo o un crítico, similar a los que un día escribieron Paul Valéry, Aldous Huxley o T.S. Eliot, y que Luis Goytisolo tanto valora. Y si los mejores críticos suelen ser -cuando lo intentan- mediocres novelistas, los novelistas y poetas pueden ser excelentes críticos al percibir los problemas desde dentro.