Esta obra trata sobre las prácticas espiritistas que afloraron en Estados Unidos y Europa a partir de mediados del siglo XIX. Movidos por la curiosidad y el deseo de entretenerse, muchos ciudadanos se congregaban por las noches para ver bailar mesas o escuchar golpes extraños que parecían contener mensajes inteligentes. Una vez dicha práctica alcanzó los países europeos, adoptaría un significado más específico. Se estableció como filosofía racional, basada en la "mediumnidad", con aspiraciones religiosas y científicas. Como movimiento social alcanzó cierta popularidad, aunque siempre mantuvo un carácter muy fragmentario. Pronto algunos científicos se vieron involucrados en la comprobación de los fenómenos paranormales exhibidos en las sesiones y, con ello, se inició un espacio de confrontación y negociación entre ambos colectivos, así como en el seno de los propios científicos, conforme a una dinámica de definición de competencia y demarcaciones profes