Con bastantes años de retraso, pero con la misma frescura que cuando fue escrito, aparece hoy este cuarto y último volumen de las memorias de Fernando de Villena, que abarca el periodo comprendido entre 1998 y 2007. Se trata, pues, de la continuación de libros como El desvelo de Ícaro, Atlántida interior y La primavera de los difuntos. Una vez cerradas las memorias con este Hiemal, el autor granadino ha dado paso a un amplio diario que esperamos ver publicado algún día. Muchos de los acontecimientos históricos que se anunciaban en Hiemal ya se han cumplido; muchos de los pensamientos y opiniones políticas y sociales que se exponían, luego han sido desarrolladas por el autor en otros libros como La revolución pacífica. La vida fluye ahora demasiado velozmente y la obra de Fernando de Villena tampoco se detiene. En Hiemal, en fin, encontramos noticias de la vuelta del escritor a Granada tras varios años de peregrinaje por institutos en diversos pueblos andaluces; un valiente