El giro antropológico de la filosofía moderna convirtió al hombre en el centro de la reflexión filosófica, pero sólo rozó ligeramente a la persona. Ninguna propuesta de la filosofía moderna usó este concepto de manera decisiva ni, sobre todo,nadvirtió la dimensión última, irrepetible, que convierte a cada sujeto de la especie humana en un quién único, es decir, en persona. Kierkegaard intuyó esa realidad, el movimiento existencia lista la desarrolló y el personalismo la llevó a plenitud transformando definitivamente a un qué con naturaleza en un quién personal irreductible. Así se llevó a término el giro personalista de la filosofía contemporánea. Este libro colectivo explora las características y potencialidades de este giro desde dos perspectivas.nnEn la primera, se profundiza en la posición de algunos filósofos que contribuyeron a ese cambio: los humanistas del renacimiento (J. M. Mora); Kierkegaard (J. M. Martín); Guardini (R.Fayos);Wojtyla (J. M. Burgos); Marcel (J. L.Cañas)y Marí