aunque se esfuerzan por mejorar la contabilidad y la transparencia empresarial, los reguladores y los contables de todo el mundo piden a los gestores una información financiera que no refleja el rendimiento de las empresas ni su valor. el fin de la contabilidad y el camino hacia adelante para inversores y gestores demuestra empíricamente esta afirmación y propone una nueva manera de informar que facilita la valoración de la vitalidad de un negocio.