Charles Dickens (1812-1870) se libró de iniciar una incierta vida como actor teatral por culpa de un resfriado, y con ello los lectores ganaron una de las voces más poderosas, originales y talentosas que ha dado la literatura universal. Como pone de manifiesto esta excelente biografía de Peter Ackroyd, la vida del narrador más emblemático de la era victoriana es en realidad tan interesante y amena como la mejor de sus novelas. Ackroyd consigue desenmascarar al respetable adalid de la rectutud victoriana, de la confortable vida familiar y de las normas de cortesía para mostrarnos a un hombre que arrastró toda su vida un enigmático sentimiento de pérdida, y que además de acompañar a Wilkie Collins en turbias escapadas nocturnas, llevó una vida amorosa tan complicada y poco convencional como la de cualquiera de los grandes genios del siglo xx. Sin embargo, todo ello, así como la constante preocupación por el dinero o sus enfados por la piratería de sus libros, no tendría u