Bochornos es una colección de relatos organizados en torno a la mirada acusadora del otro, ya sea como imagen fantaseada o como presencia real en una amplia gama de edades, segmentos sociales y tonos. De esta variedad se podría deducir que la vergüenza también es una forma de compañía, tanto para el niño que descubre el oscuro secreto del nuevo amigo como para el anciano humillado por sus errores de juventud. En estas cincuenta historias también aparecen tipejos compadecidos de sus víctimas y universitarios infames; madres que viven de la miseria infantil y adolescentes que se reconocen en la perversión ajena; hijos que se inmolan para asegurar la unidad familiar y actrices frustradas dispuestas a mutilarse por un papel. A todos ellos el sonrojo les da noticia -no siempre fiable- de quiénes son, y, aunque en algunos casos les permita romper esquemas y modificar actitudes, a menudo los condena a un fracaso que tal vez sea otra forma de compañía.