Ángel inicia un viaje que no ha buscado; ni siquiera sabe si está preparado para la aventura. Es un chico normal y corriente, sin afán de protagonismo, pero decide seguir adelante porque Vale, porque no tiene otro remedio.n Así, conocerá a los personajes que le acompañarán en el camino, como el hombre den piedra, el conejo patilargo o los inquietantes barbudos, entre otros seres curiosos, que unas veces le ayudarán y otras le distraerán de su objetivo: rescatar al valiente Yar. Y de paso, a sí mismo.n Entre tanta confusión, Ángel solo puede atrapar una idea con ciertan nitidez, y es que su destino, como el tuyo, no ha hecho más que empezar.