El trabajo en clase con niños que tienen un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H) es un reto para el profesor. Los alumnos distraídos, inquietos e impulsivos suelen estar en desventaja en el colegio, cuando tienen que ejercitar diariamente su atención, su voluntad, su organización y su paciencia escuchando explicaciones del profesor, haciendo trabajos y exámenes que requieren concentración, o siguiendo una gran cantidad de normas.
Algunos de estos niños fracasan en este intento: no aprenden lo suficiente, no recuerdan, no realizan las tareas, no cumplen todas las normas, llegando a molestar al profesor o a los compañeros, no trabajan lo suficiente o lo hacen de una forma desorganizada, y, lo que es peor, estos problemas se mantienen o empeoran a lo largo del tiempo.
En un intento por mejorar esta situación, este libro trata de ofrecer al profesor un amplio repertorio de estrategias para intervenir sobre los problemas escolares más