Hoy la familia está en crisis, los crecientes problema de la acumulación capitalista y del Estado de bienestar hacen cada vez más difícil sostener la vida en los hogares privados. Estos se han vuelto crecientemente ineficientes a la hora de realizar las tareas reproductivas y más opresivos para las personas dependientes. Por eso se ha vuelto urgente pensar otra organización de la reproducción social, otras formas de proveernos de lo que necesitamos para vivir, otros modos de cuidar y amar. Las comunas por venir con las que fantasea O Brien, a partir de la propuesta de la comunización de los cuidados, bien pueden servirnos para dejar volar nuestra imaginación y nuestros deseos, y finalmente ponernos manos a la obra.